Una buena instrucción define el trabajo y cómo comprobar el resultado. Añadir más palabras o pedir una respuesta «perfecta» no garantiza exactitud.
Qué es un prompt y qué problema debe resolver
Un prompt es la instrucción que escribes a un asistente de IA. Puede incluir una pregunta, información de partida y condiciones sobre la respuesta. Antes de redactarlo, termina esta frase: «Al acabar quiero poder…». Enviar un correo breve, organizar unas notas o comparar dos propuestas son objetivos concretos; «haz algo interesante» deja muchas decisiones sin definir.
Google propone considerar tarea, contexto, formato y perspectiva al escribir instrucciones para Gemini en Workspace. Es una estructura útil, no una fórmula que garantice resultados. Los ejemplos de esta guía son propuestas editoriales propias y puedes adaptarlos a tu asistente. Consejos originales de Google.
Una plantilla que puedes adaptar
Necesito [resultado] para [destinatario o uso]. Trabaja con [información disponible]. Entrega [formato y extensión]. Respeta [restricciones]. Si falta un dato necesario, señálalo y pregunta; no lo inventes. Separa lo que consta en el material de tus propuestas.
Rellena solo los campos que influyen en la tarea. Decir quién leerá el texto ayuda a escoger vocabulario. Fijar una extensión ayuda a evitar una respuesta que luego tendrás que recortar. Señalar información ausente hace visible una limitación, aunque debes comprobar que el asistente la respete.
Evita añadir un personaje grandilocuente si no cambia el trabajo. Pedirle que actúe como una autoridad no crea experiencia ni valida sus conclusiones. Lo decisivo es que tú puedas comparar la salida con lo que necesitabas.
Ejemplo: redactar un correo sin inventar compromisos
Petición inicial: «Escríbeme un correo profesional». Faltan destinatario, motivo y condiciones. Una versión más útil sería:
Redacta un correo amable de menos de 120 palabras para solicitar a [PROVEEDOR] el estado del pedido [REFERENCIA]. La entrega estaba prevista para [FECHA]. Pide una fecha estimada. No amenaces, no prometas nuevos pagos y no inventes conversaciones anteriores. Devuelve asunto y cuerpo.
Después revisa las fechas, el tono y cualquier compromiso añadido. Sustituye los marcadores en tu editor antes de enviarlo. La herramienta redacta una propuesta; la decisión de enviarla y la responsabilidad sobre lo que afirma siguen siendo tuyas.
Ejemplo: ordenar notas y mantener los huecos visibles
Imagina unas notas de reunión que mezclan acuerdos, ideas y dudas. Pide una tabla con cuatro columnas: asunto, decisión explícita, persona responsable y plazo mencionado. Añade que escriba «sin especificar» donde no exista ese dato. Así podrás ver qué falta sin convertir una sugerencia en un acuerdo.
Comprueba una fila contra las notas originales antes de aceptar el formato. Si el asistente atribuye una tarea a alguien solo porque esa persona habló del tema, corrige el criterio y vuelve a revisar todas las asignaciones. Un resultado ordenado puede esconder una interpretación equivocada.
Ejemplo: comparar alternativas con un criterio común
Para comparar dos servicios, aporta sus condiciones vigentes y define las funciones que necesitas. Pide que indique qué opción cumple cada requisito, qué información falta y en qué parte del material se apoya. No solicites un ganador absoluto si tus prioridades todavía no están claras.
Por ejemplo: «Compara estas dos propuestas para tres meses de uso. Incluye coste total, límites y condiciones de salida. Marca como no disponible cualquier dato que no figure. No completes precios con recuerdos». Después verifica la aritmética con una calculadora y abre las condiciones del proveedor. Una tabla generada no sustituye esos controles.
Mejora la respuesta con una corrección concreta
Si la primera versión no sirve, identifica el fallo: demasiado larga, público equivocado, datos inventados o estructura poco útil. Cambia una instrucción cada vez y conserva lo que sí funciona. «Reduce a tres pasos y conserva todas las fechas» da una dirección más comprobable que «hazlo mejor».
Una pequeña prueba propia puede usar el mismo material con dos instrucciones distintas. Valora si ambas conservan los hechos, si respetan los límites y cuánto trabajo de edición requieren. No extrapoles una prueba a todas las tareas ni confundas un tono convincente con precisión.
Antes de pegar información sensible
Usa ejemplos ficticios o marcadores cuando no necesites datos reales. Revisa qué datos evitar al subir documentos antes de adjuntar archivos laborales o personales. No hace falta incluir una dirección, un teléfono o una contraseña para mejorar el estilo de un correo.
Si la tarea implica resumir un PDF, continúa con el método para verificar cifras, fechas y citas. Una instrucción mejor puede facilitar la revisión; no elimina la necesidad de hacerla.
Fuentes y comprobación
Fuentes consultadas el 20 de septiembre de 2026. Las funciones y condiciones pueden cambiar. Los ejemplos inventados se identifican como tales.
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